


La clave para comprender el proceso de decisión radica en comprender el problema que ha creado la necesidad de una decisión. No definir y comprender adecuadamente el problema de decisión es lo que causa la mayor dificultad en la toma de decisiones.

Se han definido los objetivos y se han identificado cursos de acción alternativos que pueden conducir a estos objetivos. Pero el problema está en decidir qué curso de acción es mejor
Se han definido los objetivos, pero no sabemos qué cursos de acción potencialmente alcanzarán estos objetivos. El problema está en determinar las posibles alternativas y luego seleccionar la alternativa más deseable.
Los objetivos en sí no se han formulado, aunque es evidente la necesidad de actuar. El problema involucrado es hacer una elección completa sobre las alternativas.
Se ha identificado una situación como actualmente indeseable o potencialmente indeseable en algún momento futuro. El problema implica idear acciones que eliminarán o aliviarán estas condiciones indeseables.